Como nefróloga, la comprensión profunda de diversas enfermedades es esencial para abordar los desafíos del sistema renal. Este artículo examinará varias afecciones desde la perspectiva de un nefrólogo, destacando su impacto en los riñones y las estrategias de manejo.

Diabetes Mellitus

La diabetes mellitus, una de las principales causas de enfermedad renal crónica (ERC), ejerce una carga significativa en el sistema renal. El nefrólogo trabaja en colaboración con endocrinólogos para un control glucémico riguroso y una gestión integral para prevenir y ralentizar la nefropatía diabética.

Hipertensión Arterial

La hipertensión arterial, frecuentemente asociada con la diabetes, es un factor de riesgo clave para la enfermedad renal. Los nefrólogos se centran en el control preciso de la presión arterial y en estrategias específicas, como el uso de inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona, para preservar la función renal.

Lupus

El lupus eritematoso sistémico puede afectar los riñones, dando lugar a lupus nefritis. Los nefrólogos trabajan junto con reumatólogos para el manejo inmunosupresor y la monitorización de la función renal en pacientes con lupus, evitando la progresión hacia la insuficiencia renal.

Glomerulopatías

Las glomerulopatías, diversas enfermedades que afectan los glomérulos, requieren un enfoque preciso para su diagnóstico y tratamiento. Los nefrólogos realizan biopsias renales y utilizan terapias inmunosupresoras según la naturaleza específica de la glomerulopatía.

Síndrome Nefrótico

El síndrome nefrótico, caracterizado por proteinuria masiva, edema y hipoalbuminemia, puede resultar de diversas condiciones. El nefrólogo aborda las causas subyacentes, como enfermedades glomerulares, y emplea terapias inmunosupresoras y manejos específicos de la proteinuria.

Síndrome Nefrítico

El síndrome nefrítico, marcado por hematuria, hipertensión y oliguria, puede derivar de infecciones o enfermedades autoinmunes. Los nefrólogos se centran en el tratamiento de la causa subyacente y en el manejo de la inflamación renal para prevenir daño renal irreversible.

Enfermedad Poliquística Renal

La enfermedad poliquística renal, una condición genética, se caracteriza por quistes renales que afectan la función renal con el tiempo. Los nefrólogos brindan apoyo para el manejo de la hipertensión y otros síntomas, con un monitoreo regular de la función renal.

Ingesta Crónica de Analgésicos

La ingestión crónica de analgésicos, como los antiinflamatorios no esteroides, puede conducir a nefropatía analgésica. Los nefrólogos advierten sobre los riesgos y trabajan en estrecha colaboración con otros profesionales para limitar el uso de estos medicamentos y prevenir daño renal.

Daño Renal Agudo

El daño renal agudo, causado por diversas afecciones como infecciones, lesiones o eventos médicos graves, requiere intervención inmediata. Los nefrólogos lideran esfuerzos para estabilizar la función renal y prevenir la progresión hacia la insuficiencia renal.

Daño Renal Crónico

La enfermedad renal crónica, resultante de lesiones renales a largo plazo, exige un manejo integral. Los nefrólogos abordan las causas subyacentes, optimizan el control de la presión arterial y trabajan en estrecha colaboración con otros especialistas para ralentizar la progresión de la enfermedad.